Ojalá la lluvia puediera borarr los malos momentos y dejarnos limpios del dolor que a veces llevamos en el alma. Pero como sé que es imposible, sólo la veo caer a traves de mi ventana, mientras escribo.
Suena el reloj de la iglesia, son las nueve en punto de la mañana. Pequeña duerme.
A pesar de todo será un día maravilloso. Y esta lluvia, de alguna manera empezará a llevarse todo lo que a mi corazón dañe.
Así que: BUEN Y MARAVILLOSO DÍA!!!!